Consejos y beneficios para mantener una buena higiene en tus oídos

Consejos y beneficios para mantener una buena higiene en tus oídos

Una inmensa mayoría de la población ha sufrido en algún momento de su vida tapones en los oídos que han derivado en una perdida temporal de audición o en algún tipo de molestia. Esto se debe, principalmente, al desconocimiento que existe sobre la importancia de la limpieza de los oídos, así como los métodos que hay que emplear para llevar a cabo esta acción.

Uno de los problemas más comunes por los que aparecen estos incomodos tapones, es la exposición prolongada a ruidos elevados o a grandes cambios de presión. Pero lo que mucha gente desconoce es que la limpieza de nuestros oídos es un punto clave a la hora de evitar esta situación tan molesta.

Estos tapones están formados por un aceite ceroso conocido como cerumen. La creencia es, que esta cera es algo negativo para nuestros oídos, pero nada más lejos de la realidad. El cerumen se encarga de atrapar las moléculas de polvo en el aire y evitar así que lleguen al tímpano, protegiéndolo. Además, ayuda a mantener el equilibrio del pH.

El problema surge cuando este cerumen se acumula a la entrada del oído, y bloquea el conducto auditivo externo. Es, en este momento, cuando se producen los tapones y las pérdidas de audición. Mantener una higiene adecuada de nuestros oídos nos ayudará a evitar estas acumulaciones y a mejorar nuestra salud auditiva.

Consejos para limpiar nuestro oído

La mayoría de la gente opta por limpiar sus oídos con los típicos bastoncillos de algodón, esta, es una práctica a la que hay que poner fin, ya que lo que se consigue con esto es, empujar y compactar el tapón de cera introduciéndolo más en el oído. Si el cerumen consigue penetrar en el oído podría causar infecciones en el tímpano.

La forma más recomendada y segura de limpiar nuestros oídos es, a través de difusores de agua marina que nos permitirán diluir la acumulación de cera.

Tras su aplicación, esperaremos unos minutos e inclinaremos la cabeza para expulsar el agua y la cera diluida. Es recomendable llevar esta acción en el momento en el que vayamos a ducharnos ya que, en ese momento, tendremos la piel húmeda y será más fácil retirar los excesos.

Otro punto importante a tener en cuenta es, que no es necesario limpiar nuestros oídos todos los días, es más, los expertos recomiendan hacerlo en días alternos. Una limpieza diaria implicaría una pérdida mayor de cerumen y, como hemos explicado con anterioridad, no queremos acabar por completo con él.

Cabe destacar una serie de hábitos que favorecen la formación de cerumen y que hay que evitar. El uso frecuente de auriculares, la exposición a ruidos elevados o la introducción de tapones para dormir favorecen la formación y aumenta la probabilidad de sufrir infecciones en el oído y en casos más graves, en el tímpano. Por último, hay que mantener los oídos alejados de la humedad y secarlos muy bien cuando salgamos de la ducha con el fin de evitar la formación de hongos e infecciones.

 

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