El ruido intenso y su relación con las enfermedades cardiovasculares

El ruido intenso y su relación con las enfermedades cardiovasculares

El ruido es un factor de estrés que provoca reacciones en el organismo y afecta de forma acusada a nuestra audición. La relación entre el ruido producido en entornos laborales y las enfermedades cardiovasculares es una hipótesis que manejaban los científicos en los últimos tiempos pero que acaba de ser descartada por una reciente investigación. Según un trabajo efectuado por expertos canadienses y publicado en la revista The Journal of the Acoustical Society of America, no hay datos que sustenten la asociación entre la exposición a ruidos intensos y los cambios en biomarcadores de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, el infarto de miocardio o el ictus.

El ruido como factor de estrés

En determinados puestos de trabajo los ruidos fuertes representan uno de los factores que influyen en la pérdida de audición. Además, el ruido puede ser un desencadenante de estrés y provocar diversas reacciones en el organismo.

Está ampliamente establecido que existe relación entre el estrés y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, lo que no está tan claro es si las reacciones de estrés causadas por la exposición al ruido también pueden provocar otros resultados negativos para la salud.

El estudio transversal realizado por los investigadores canadienses no ha encontrado una asociación estadísticamente significativa entre el ruido y los biomarcadores cardiovasculares, aunque consideran que deberán realizarse nuevos análisis en el futuro para confirmar estos resultados.

La pérdida de audición y el ruido

Los ruidos muy fuertes pueden llegar a dañar las estructuras del oído interno y esta afectación llegar a ser permanente.  Cualquier persona puede verse afectada por este problema.

Esta pérdida de audición puede ocurrir de una sola vez, ante un sonido intenso como el de una explosión o como un efecto acumulado, hecho que es más común en entornos laborales especialmente ruidosos.

En la pérdida gradual de audición, es común que los sonidos empiecen a distorsionarse poco a poco o se escuchen de forma débil.

Prevenir la pérdida de audición por ruido

Para prevenir de forma efectiva la pérdida de audición por ruido es importante saber, en primer lugar, qué sonidos pueden hacernos daño. Usar tapones o protectores de oídos es una buena medida en puestos de trabajo muy ruidosos.

Ante la duda de un daño auditivo, la mejor medida es acudir al otorrinolaringólogo para someterse a una prueba auditiva, donde el especialista valorará si existe una pérdida de función auditiva y la conveniencia de usar audífonos.

 

 

 

 

 

 

 

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