El elevado ruido de las ciudades aumenta los casos de pérdida auditiva

El elevado ruido de las ciudades aumenta los casos de pérdida auditiva

Ruido y pérdida auditiva

Los niveles de ruido a los que se exponen los habitantes de las grandes ciudades  afecta a su salud auditiva. Concretamente, 3 de cada 4 habitantes de ciudades industrializadas tienen algún grado de pérdida de audición como consecuencia de la exposición al ruido, según estimaciones de la SEORL-CCC. Entendemos por ruido los sonidos desagradables y molestos que son potencialmente nocivos para la audición, entre ellos se incluyen ruido del tráfico rodado y de aviones o trenes, conciertos o discotecas.

Esta exposición prolongada al ruido produce una pérdida de audición neurosensorial. Generalmente, está causada por daños en las células del oído interno, encargadas de recoger y transmitir los sonidos al cerebro. Su principal riesgo es que suele ser un proceso tan paulatino que la persona no se percata de ello hasta que sufre un grado importante de pérdida auditiva.

3 de cada 4 habitantes de ciudades industrializadas tienen algún grado de pérdida de audición como consecuencia de la exposición al ruido.

Los principales síntomas que alertan de una reducción en la captación de estímulos sonoros entre los habitantes de las ciudades son: la aparición de dificultades para comprender conversaciones con otras personas, los problemas a la hora de escuchar lo que se comenta en reuniones, encuentros sociales o restaurantes, o la percepción de que se sube demasiado el volumen de la televisión o la radio. A su vez, esta pérdida de audición provocada por el ruido puede venir acompañada por el desarrollo de tinnitus o acúfenos.

Ruido de las ciudades: ¿Cómo reducirlo?

Ante las altas cifras de pérdida de audición, en las que se incluyen personas de entre 18 y 35 años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2020 un documento en el que instaba a las ciudades a aplicar una serie de pautas para reducir el impacto del ruido. En general, su propósito es fijar los niveles de ruido que no se deberían superar de forma cotidiana para proteger la salud auditiva de los ciudadanos.

En cuanto a medios de transporte se refiere, la entidad plantea como objetivo reducir el ruido por debajo de los 53 dB por el día y los 45 dB por la noche. El volumen actual se sitúa en los 70 dB, una cifra molesta y perjudicial. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el tráfico rodado genera el 80% del ruido de las ciudades.

Las actividades de ocio son la segunda causa de ruidos fuertes después del tráfico. A pesar de que actualmente se ha reducido su frecuencia debido al impacto de la Covid19, los bares y eventos con música pueden alcanzar los 90 dB. Además, dentro de las actividades de ocio se incluye escuchar música desde los dispositivos electrónicos personales. Como máximo, la OMS recomienda limitar el volumen a 70 dB en estos contextos.

Consejos para cuidar la salud auditiva del ruido

Los especialistas de la SEORL recomiendan seguir los siguientes consejos para cuidar la salud de los oídos y evitar daños que conduzcan a la aparición de la hipoacusia:

  • Evitar la exposición continua al ruido. Con los dispositivos electrónicos encontramos una regla muy sencilla: no utilizarlos más de 60 minutos seguidos y no superar el 60% de su volumen.
  • No introducir objetos en los oídos. Los objetos punzantes, incluidos los bastoncillos, pueden empujar la cera hacia dentro y provocar daños en el tímpano.
  • Mantener una adecuada higiene de los oídos.
  • Tratar de manera adecuada las otitis. Esta infección de oído puede cronificarse y derivar en hipoacusia.
  • Acudir al especialista en caso de sospechar algún problema en el sistema auditivo.

Para las personas que sufren una pérdida auditiva, la solución más efectiva será el uso diario de audífonos. Estos dispositivos de ayuda a la audición permiten ampliar los sonidos del exterior y percibir estímulos sonoros en todas las frecuencias. De esta forma, se reduce el riesgo de que las personas con hipoacusia se sientan solas y aisladas. Además, se ha demostrado que los audífonos ayudan a proteger la salud mental al reducir el riesgo de demencia.

 

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