La pérdida auditiva, vinculada a una mayor fragilidad social en personas mayores

La pérdida auditiva, vinculada a una mayor fragilidad social en personas mayores

La pérdida auditiva está asociada a un incremento de la fragilidad social en personas mayores, de forma destacada en la comunicación con otros ciudadanos de su entorno, amigos y familiares. Esta es una de las principales conclusiones de un reciente estudio publicado en la revista Archives of Gerontology and Geriatrics.

En este trabajo, los autores definieron la fragilidad social de una persona en función de cinco parámetros tales como la vida social en el vecindario, la comunicación con amigos y familiares, el afecto y cariño recibido y otorgado, la soledad en su vivienda de residencia y el mantenimiento de conversaciones de forma física con alguna persona en el día a día. De todos ellos, los expertos indicaron que aquellos pacientes que no cumplían tres o más de estos factores sufrían una fragilidad social notable.

Además, para evitar que otros parámetros influyeran en los resultados del estudio, se realizaron una serie de ajustes cualitativos y cuantitativos en la investigación como son la edad, la zona residencial, el poder económico, los problemas mentales y físicos o el tabaquismo.

Así, en la comparación de todos los participantes del estudio, los autores de esta investigación concluyen que la pérdida auditiva se asocia con la fragilidad social y con la fragilidad física de las personas mayores.  Según los resultados, de las personas no tenían ningún tipo de fragilidad social entorno al 9% padecían problemas de audición mientras que en aquellas que si sufrían esta fragilidad la pérdida auditiva aumentó hasta el 23%.

En concreto, la falta de vida social en el vecindario y la relación de afecto con otras personas son los factores más que más influyen en la fragilidad social de aquellas personas que tiene problemas de audición.

Estudios anteriores ya habían demostrado que la pérdida auditiva no tratada es determinante en el aislamiento y la tristeza que pueden sentir las personas con problemas de audición, especialmente en las fechas señaladas como las fiestas navideñas. En concreto, la disminución en la capacidad auditiva puede incrementar la sensación de soledad e incrementar otros problemas de salud como el estrés y la depresión.

En todos estos casos, el uso de audífonos ha demostrado ser un tratamiento efectivo para solucionar los problemas de audición y para reducir las probabilidades de padecer problemas de aislamiento, fragilidad u otros trastornos mentales.

De todos modos, ante cualquier tipo de indicio de problema de audición, lo más adecuado es acudir a un especialista para diagnosticar el origen de este problema. Una vez identificada la causa de este problema, este profesional sanitario indicará el tratamiento más conveniente en función de cada caso y de forma personalizada a las características de cada paciente.

 

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