La diabetes  se asocia con el desarrollo de la pérdida auditiva bilateral

La diabetes  se asocia con el desarrollo de la pérdida auditiva bilateral

La diabetes  se asocia con el desarrollo de la pérdida auditiva bilateral
¿Qué te ha parecido?

La diabetes mellitus se asocia con la aparición y desarrollo de problemas en el oído como la pérdida auditiva bilateral, según  indica un estudio coreano-estadounidense. Además de los oídos, esta enfermedad causa diversas complicaciones que afectan a los ojos, riñones, nervios y vasos sanguíneos.

La investigación, publicada en The International Journal of Epidemiology, analizó a más de 250.000 adultos con una audición normal mediantes audiometrías y un examen de su estado de salud en general. Los resultados demostraron que 2.817 personas desarrollaron indicios de pérdida auditiva, lo que demostró que el riesgo de sufrir déficit auditivo aumenta, de forma moderada, sí se padece diabetes.

La razón por la que la incidencia de pérdida auditiva es mayor en los diabéticos es que, la diabetes, suele dañar los nervios y vasos sanguíneos del oído interno, afectando a su normal funcionamiento.  Por ello, es recomendable la realización periódica de audiometrías en pacientes diabéticos.

Diabetes y sordera

La diabetes, una de las 10 principales causas de muerte en el mundo

La diabetes mellitus es una de las 10 principales causas de mortalidad en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que prevé que en 2030 habrrá 370 millones de diabéticos.

Es una enfermedad crónica en la cual el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar en la sangre. Su característica principal es la presencia de concentraciones elevadas de glucosa en la sangre de manera persistente o crónica, debido ya sea a un defecto en la producción de insulina, a una resistencia a la acción de ella para utilizar la glucosa, a un aumento en la producción de glucosa o a una combinación de estas causas. También se acompaña de anormalidades en el metabolismo de los lípidos, proteínas, sales minerales y electrolitos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *