¿Cómo afecta el clima frío y la humedad a los audífonos?

¿Cómo afecta el clima frío y la humedad a los audífonos?

La llegada de las bajas temperaturas y las precipitaciones del invierno crean unas condiciones de incremento de humedad y de frío que pueden perjudicar a muchos dispositivos como los audífonos. No obstante, hay que tener en cuenta que ante cualquier tipo de percance los audífonos se pueden arreglar, pero suelen suponer un coste notable en función de la reparación que necesiten.

Por ello, es necesario que ante estas particularidades ambientales se lleven a cabo una serie de medidas concretas y cuidados específicos para evitar los daños y prevenir la rotura de este tipo aparatos para tratar la audición.

Uno de las partes que más afectada puede resultar por el frío y la humedad son las baterías de los audífonos. En concreto, los cambios de temperatura que se producen en esta época del año, por el contraste entre los ambientes climatizados en el interior y el exterior, incrementa los niveles de humedad que pueden dañar sus circuitos y componentes.

Así, un día de frío en invierno, la temperatura puede encontrarse por debajo de cero grados, pero en el interior de los edificios la climatización puede estar entre 20 y 23 grados. Este cambio de temperatura puede formar condensación en los audífonos perjudicar su funcionamiento.

Además, la humedad y el frío también pueden dañar el funcionamiento de otras partes como son el micrófono, el receptor e incluso causar corrosión en el aparto. Sin embargo, en ocasiones estos daños no se identifican con facilidad ya que cuando son perceptibles, a veces ya es demasiado tarde, por lo que ya requieren reparación.

En este sentido, existen ciertos signos y señales que pueden ayudar localizar algún tipo de problema. Por ejemplo, si el audífono se corta durante los ruidos fuertes, si el sonido se desvanece, va y viene o si los sonidos no son claros o parecen distorsionados, es posible que la humedad y el frío estén dañado su funcionamiento.  Incluso, en algunas ocasiones, el audífono puede dejar de funcionar sin motivo aparente.

Cuidado de los audífonos en invierno

Ante estas situaciones, es necesario realizar ciertas comprobaciones en los audífonos para verificar si se ha dañado su funcionamiento. A veces cosas tan sencillas como chequear que están encendidos o si el dispositivo está en el modo correcto.

Por otro lado, también hay que asegurarse que las baterías se han colocado correctamente en el aparato o que están cargadas ya que cuando se gastan, la falta de energía puede provocar errores en el funcionamiento similares a los descritos como consecuencia del frío y la humedad.

Además, las condiciones ambientales del invierno pueden corroer algunas partes concretas de los audífonos, como la propia batería. Por tanto, si ésta tiene una sustancia blanquecina en forma de polvo denso, lo más adecuado es desechar la batería y adquirir una nueva.

En cuanto a los conectores, para evitar la corrosión y los daños permanentes, se deben limpiar con un pequeño paño seco o bastoncillo de los oídos de algodón para eliminar la suciedad y la humedad.

Otra de las áreas que debe cuidarse con atención es la zona que se introduce en el conducto auditivo y la salida del sonido del audífono por lo que ante un funcionamiento inadecuado se debe comprobar que estas zonas no están obstruidas.

De todos modos, ante cualquier funcionamiento inadecuado de los audífonos, lo más adecuado es acudir a su especialista para que pueda poner solución a los problemas o deterioro que haya podido sufrir el dispositivo.

 

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