¿Cómo detectar la hipoacusia?

¿Cómo detectar la hipoacusia?

Hipoacusia

La hipoacusia es la incapacidad total o parcial para escuchar sonidos en uno o ambos oídos. La aparición de esta enfermedad auditiva está asociada a diferentes causas. La genética y la edad, la pérdida auditiva es común a partir de los 65 años, son dos de los factores relacionados con la hipoacusia. Pero también existen otros factores que provocan pérdida auditiva. Es el caso de la exposición a fuertes ruidos, la otosclerosis y otras enfermedades e infecciones que afectan a la salud de los oídos, así como el consumo de ciertos fármacos, el alcohol y el tabaco.

Atender a los síntomas ayudará al paciente a poder detectar la hipoacusia. Esta enfermedad se caracteriza por la molestia de determinados sonidos al percibirlos más fuertes de lo que en realidad son, las dificultades para escuchar y comunicarse con otras personas, dificultades para diferencias sonidos agudos, presión en el oído y problemas de equilibrio y mareos. Ante la presencia de alguno de estos síntomas se debe acudir al médico para realizar las pruebas correspondientes y diagnosticar la hipoacusia.

Niveles de hipoacusia

En función de las características y de cómo afecta la enfermedad a cada paciente se pueden diferenciar hasta cinco niveles diferentes de hipoacusia:

  • Hipoacusia leve: el paciente tiene dificultad para comunicarse y seguir conversaciones, sobre todo si se encuentra en lugares ruidosos. La pérdida auditiva se encuentra entre los 20 dB y los 40 dB.
  • Hipoacusia media: en este caso el paciente requiere de una prótesis auditiva para poder escuchar bien, ya que la pérdida auditiva se encuentra entre los 40 dB y los 70 dB.
  • Hipoacusia severa: el paciente apenas puede escuchar, por lo que es prácticamente imposible la comunicación oral si no se hace uso de audífono. En este caso la pérdida auditiva es de entre los 70 dB y los 90 dB.
  • Hipoacusia profunda: la enfermedad no solo dificulta la audición de sonidos, sino que afecta también a las funciones alerta y orientación, así como a la estructuración espacio-temporal. La pérdida auditiva supera los 90 dB y es necesario el uso de audífono o implante coclear.
  • Cofosis: supone la pérdida total de la audición, situándose la pérdida auditiva entre los 100 dB y los 120 dB.

En el caso de los niños, padecer los grados más graves de hipoacusia implica dificultades en el aprendizaje y la adquisición del lenguaje, por lo que es necesario adaptar las técnicas de enseñanza.

En función de las características de cada paciente y el nivel de hipoacusia que padezca, se aplicará un tratamiento determinado que le permita recuperar la capacidad auditiva y poder llevar un estilo de vida normal.

 

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