¿Qué trabajadores tienen un mayor riesgo de sufrir una pérdida auditiva?

¿Qué trabajadores tienen un mayor riesgo de sufrir una pérdida auditiva?

En ciertas profesiones los trabajadores se exponen a un nivel elevado de ruido de forma constante, aumentando así el riesgo de sufrir una pérdida auditiva a medio y largo plazo. Esta pérdida de audición puede pasar desapercibida al principio, ya que se va incrementando de forma periódica, hasta que llega a afectar a la calidad de vida del trabajador.

¿Qué puestos de trabajo implican un mayor riesgo para el sistema auditivo?

De entrada, cualquier empleo que exponga al trabajador a niveles de ruido superiores a 85 decibelios (dB) puede ser perjudicial para su oído. Entre esos puestos de trabajo se encuentran todos los relacionados con la construcción y la carpintería.

Los ruidos fuertes provocados por herramientas como un martillo neumático o una pistola de clavos, que alcanzan los 120 dB, pueden ir poco a poco estresando las células del oído y producir una reducción del nivel de audición.

Por otro lado, el personal de pista de los aeropuertos también sufre las consecuencias de la exposición continua al ruido, concretamente al ruido de los motores de los miles de aviones que aterrizan y despegan en un gran aeropuerto cada día. Un ruido de más de 120 dB que puede provocar incluso dolor en los oídos de quienes están más cerca.

Lo mismo le ocurre a los mecánicos, técnicos y pilotos de fórmula 1, quienes se someten en cada entrenamiento y carrera a más de 135 dB de ruido, y a los músicos profesionales durante sus conciertos y giras. Para evitar esta fuerte saturación es esencial que, entre las carreras o los conciertos, vigilen muy bien el volumen de ruidos que reciben y permitan descansar a sus oídos.

Por el contrario, hay otras profesiones que no solemos relacionar con un ruido excesivo pero que también pasan factura a los trabajadores. Es el caso de los profesores de guardería o los peluqueros. Aunque estos colectivos se mueven en unos niveles más bajos de ruido, en su ambiente se alcanzan los 85 dB de volumen, entre gritos infantiles y secadores de pelo. A largo plazo, esta exposición prolongada al ruido puede inducir un mal funcionamiento de las estructuras del oído o dar lugar al desarrollo de tinnitus.

Pérdida auditiva y ruido en el trabajo

Actualmente, diferentes equipos de investigación están centrados en descubrir cómo afecta el ruido en el ambiente laboral a otro tipo de profesionales cuya exposición no es tan evidente.

Es el caso por ejemplo de un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Occupational Health que demuestra que profesionales de la odontología, especialmente los técnicos y auxiliares, presentan un mayor riesgo de pérdida auditiva a causa de los ruidos provocados por las distintas herramientas y aparatos dentales.

En este estudio, a través de un formulario cualitativo se demostró que los técnicos y auxiliares afirman en mayor medida tener que pedir a los demás que les repitan las cosas que han dicho, sufrir problemas auditivos en lugares ruidosos y sentir la necesidad de prestar especial atención a las personas de su alrededor para comprender sus frases y mensajes. Ante cualquiera de estos problemas, la recomendación de los expertos es acudir a un centro especializado y realizar una valoración del nivel de audición.

Prevención de la pérdida auditiva en el trabajo

El principal consejo que deben seguir los trabajadores antes mencionados es proteger sus oídos con tapones o auriculares especiales que les aíslen del ruido extremo. Aunque pueda parecer que el ruido no es tan alto, deberán hacer siempre uso de ellos para evitar futuras dolencias.

De hecho, en España las empresas están obligadas a dotar de protección acústica a sus empleados cuando su ambiente laboral registre un índice mayor de 85 dB.

Para ello también existen protectores especiales diseñados para el sector industrial con una mayor capacidad de reducción de los ruidos.

En el caso de que se diagnostique una pérdida de audición provocada por el ruido en uno o ambos oídos, el trabajador puede consultar con su especialista la idoneidad de adquirir un audífono para compensar el volumen de audición perdido. Gracias a estos dispositivos el trabajador podrá conservar su calidad de vida y cuidar sus funciones cognitivas, manteniendo al mismo tiempo su nivel de productividad laboral habitual.

 

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