La pérdida auditiva aumenta el riesgo de depresión si no se trata

La pérdida auditiva aumenta el riesgo de depresión si no se trata

La pérdida auditiva aumenta el riesgo de depresión si no se trata
5 (100%) 2 votos

Un estudio publicado en JAMA Otolaryngology Head and Neck Surgery, ha determinado que si no se trata la pérdida auditiva, las probabilidades de depresión aumentan un 45% en personas mayores.

Según los autores del estudio, existe un nivel elevado de pérdida auditiva sin diagnosticar ni tratar entre adultos mayores, lo que podría acrecentar los síntomas de depresión. El estudio ha analizado los datos de las encuestas nacionales de salud de Estados Unidos realizadas entre los años 2008-2011 cuyos resultados se han publicado recientemente en JAMA. En la muestra recogida hubo un total de  5328 adultos de más de 50 años, de los cuáles el 60% eran mujeres.

Un 30% de los participantes mostraron síntomas depresivos que eran clínicamente relevantes y, según los resultados del análisis, la probabilidad de sufrir depresión aumentaba 1,44 veces por cada 20 dB de pérdida de audición que se producían. Cifras ajustadas en base a parámetros como el uso de audífonos, edad, enfermedades, si se tomaba medicación, sexo y antecedentes.

Los resultados finales sostienen que existe una relación entre la pérdida de audición y la depresión. De hecho, observaron que, en personas mayores con una pérdida leve, el riesgo de depresión aumenta 1,8 veces, con una pérdida moderada, las probabilidades aumentan ya en 2,3 veces y en los casos más severos de pérdida auditiva (unos 80 dB), crece 4,3 veces las opciones de sufrir depresión. Estas conclusiones posicionan a la presbiacusia no tratada como factor de riesgo de sufrir depresión en la vejez.

Métodos para tratar la pérdida auditiva

Es habitual que al envejecer se produzca una pérdida de audición. Se debe a que las células ciliadas, cuyo papel es fundamental en el proceso de audición, también van envejeciendo y perdiendo funcionalidad. Cuando esto ocurre, se pierde cierto umbral auditivo. Este proceso se hace palpable a partir de los 60 años y se conoce como presbiacusia.

Una de las fórmulas efectivas para paliar la pérdida de audición en personas mayores es el uso de audífonos. Estos pequeños dispositivos electrónicos amplían las ondas sonoras de forma que la persona que lo lleva puede escuchar mejor los sonidos. De esta forma los mayores se aíslan menos, tienen mejor calidad de vida e incluso acuden menos a urgencias, según reflejan estudios recientes. En la actualidad los audífonos han mejorado de manera notable y son más pequeños y discretos además de más duraderos, resistentes y eficaces. s.

Para cuidar la salud auditiva es imprescindible realizarse revisiones periódicas, al menos una vez al año, y someterse a pruebas como las audiometrías para detectar cualquier problema auditivo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *