¿Por qué aparece el dolor de oídos en invierno?

¿Por qué aparece el dolor de oídos en invierno?

Cuando bajan las temperaturas es habitual sentir dolor en los oídos al salir a la calle y exponernos a las inclemencias meteorológicas. Aunque este dolor no afecta a nuestra adición, puede llegar a ser bastante desagradable e incisivo, sobre todo en los meses de temperaturas más bajas, generando malestar en las personas afectadas. Pero, ¿a qué se debe este dolor? Te lo explicamos.

El dolor en los oídos a causa del frío se relaciona con el sistema circulatorio. Concretamente, se ha demostrado que el frío exterior provoca la contracción de los pequeños vasos sanguíneos que se encuentran en los oídos. Como consecuencia, se reduce el flujo sanguíneo que llega hasta esta zona provocando este molesto dolor.

Además, algunas personas presentan una mayor acumulación de vasos sanguíneos en el oído medio, alrededor del martillo, yunque y estribo, encargados de transmitir las vibraciones que llegan desde el tímpano hasta el oído interno, por lo que serán más sensible a estas molestias ocasionadas por el frío.

Para evitarlo, basta con proteger los oídos cuando salimos al exterior con gorros, orejeras o bufandas. Unas prendas que tendemos a olvidar por no ser tan esenciales como los abrigos. También son claves para los deportistas que prefieren entrenar al aire libre y se ven afectados por el viento o los cambios de temperatura de estas estaciones. En el caso de olvidarnos el gorro en casa y sentir mucho dolor en los oídos, al volver podemos aplicarnos calor para aumentar la circulación de la zona y ayudar a descongestionar el dolor.

Si el dolor es persistente, puede tratarse de una otitis

En invierno también aumentan los casos de otitis media debido al incremento de catarros y resfriados. El exceso de mucosidad se acumula en el oído medio y produce la infección de la zona, generando dolor, fiebre e incluso supuración en casos graves. Por ello, si este dolor es constante y no remite al llegar a casa o con la aplicación de calor, recomendamos consultar con profesionales médicos que realicen un diagnóstico específico.

Para prevenir la otitis la principal recomendación es evitar el contagio de bacterias y virus que provocan enfermedades respiratorias. Para ello es clave mantener una adecuada higiene de manos, ventilar los espacios interiores y cuidar las vías respiratorias a través de una correcta hidratación, también en invierno. Al mismo tiempo, se deben mantener los oídos limpios y libres de acumulaciones de cera. Para ello recordamos que no es recomendable recurrir a los bastoncillos, sino limpiar los oídos con agua y con ayuda del propio dedo.

Aunque, por lo general, la otitis se cura en unos 7-10 días con ayuda de antibióticos para eliminar la infección, si los síntomas se prolongan en el tiempo puede ocasionar complicaciones graves. La más severa es la pérdida de audición en diferentes grados, resultado de daños permanentes en el tímpano u otras estructuras del oído medio.

Consejos para las personas con audífonos

Las personas que sufren una pérdida de audición y emplean audífonos en su día a día, además de proteger sus oídos del frío, deben tener en cuenta:

Usa gorros u orejeras

El uso de gorros u orejeras no solo protege los oídos, sino que también previene que los audífonos se mojen en los días de lluvia, factor esencial para su buen funcionamiento.

Cuida de tus audífonos

Si los audífonos se mojan o están expuestos a una gran humedad, conviene secarlos con ayuda de un deshumidificador o hacer uso de un kit de secado que extraiga toda la humedad. Así como guardarlos en su estuche cuando no se vayan a usar.

Limpia tus oídos

La mayor mucosidad provocada por los catarros o resfriados del invierno genera una mayor presencia de cerumen, por lo que se debe mantener una limpieza más exhaustiva de los oídos y los audífonos. Una acumulación excesiva de cera puede impedir la correcta salida del sonido a través de los audífonos.

Siguiendo estos sencillos consejos conseguiremos disfrutar del invierno al aire libre sin que nuestros oídos se resientan.

 

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