Mastoiditis, una consecuencia grave de la otitis en niños

Mastoiditis, una consecuencia grave de la otitis en niños

La otitis media aguda, una infección de oídos muy común en los niños en otoño e invierno, puede derivar en una mastoiditis si no se trata a tiempo. La mastoiditis es una inflamación de la apófisis mastoides, un saliente del hueso temporal localizado justo detrás de la oreja y que está conectado con el oído medio.

La otitis media puede trasladarse a esta zona y provocar complicaciones en su tratamiento. A pesar de que se trata de una patología poco habitual desde que se emplean los antibióticos para curar las infecciones de oído, conviene conocer en qué consiste y cuáles son sus síntomas para identificarla a tiempo. Sobre todo, en los niños menores de 3 años, quienes son más vulnerables a sufrirla.

La mastoiditis suele aparecer a las tres semanas del inicio de los síntomas de la otitis media aguda. Se caracteriza por provocar en los niños un profundo dolor de oído, hinchazón detrás de la oreja, fiebre y sensación de agotamiento. En general, los padres lo pueden apreciar como un empeoramiento de la otitis.

Además, también se puede sufrir una pérdida auditiva temporal, una hipoacusia de tipo conductiva provocada por los daños en las estructuras del oído. Si los síntomas se prolongan en el tiempo y la mastoiditis no se trata de forma adecuada, la inflamación del hueso se puede trasladar al cráneo y complicar el estado de salud de los menores.

En algunos casos esta patología puede pasar desapercibida debido a que sus síntomas no son tan marcados, sino que se perciben un empeoramiento general de los niños, con fatiga o dolor de cabeza y abdominal. Sin embargo, cualquier otitis mantenida en el tiempo durante 3 semanas o más debe ser reevaluada por un otorrino para, si fuera necesario, ajustar el tratamiento y valorar la existencia de otras posibles patologías que estén afectando a la salud auditiva.

Cómo prevenir la mastoiditis

Para evitarla debemos principalmente, acudir al médico desde que se aprecian los primeros signos de alerta de un problema auditivo y reducir las posibilidades de sufrir una otitis, paso previo a la mastoiditis. Para ello podemos:

Protegernos y proteger a los niños frente a catarros y gripes.

El exceso de mucosidad propio de estas enfermedades es una de las cuasas que desencadena la otitis. Para evitar contagiarnos es clave mantener una adecuada higiene de manos, beber abundante líquido, sobre todo agua, y realizar una adecuada ventilación de interiores. Actualmente, debido a las medidas de prevención del Covid19 y el uso de mascarillas, hemos observado un descenso en estas afecciones propias de los meses de más frío.

Realizar lavados nasales

Dado que muchas veces a los niños les cuesta expulsar la mucosidad, les podemos realizar estos lavados nasales con suero fisiológico o una solución salina para que el moco sea más fluido y favorecer su expulsión. De esta forma reducimos las posibilidades de que las bacterias se desplacen hasta los oídos e inicien la infección.

Mantener actualizado el calendario de vacunación de los niños

Las vacunas frente a determinadas bacterias, como el neumococo y el haemophilus, protegen a los menores de la otitis media provocada por estos agentes patógenos.

Consejos para los usuarios de audífonos

Los audífonos aportan múltiples beneficios a niños y adultos con pérdida de audición. Aunque su uso puede aumentar el riego de otitis, debido a que dificultan la ventilación del oído, bastará con mantener una adecuada higiene del canal auditivo y de los dispositivos para evitarlo. La limpieza se puede realizar con agua y con ayuda de una toalla, nunca introduciendo elementos punzantes en el oído, como los bastoncillos.

Por otro lado, en el caso de que el usuario del audífono sufra otitis y una posterior mastoiditis, puede retirarse los dispositivos si el dolor es muy elevado. Dado que estas patologías también pueden provocar la supuración del oído será recomendable incrementar la frecuencia de limpieza de los audífonos. Al mismo tiempo, una vez remitida la infección, se deberá acudir a revisión con su audioprotesista para descartar posibles empeoramientos en la pérdida auditiva y realizar los ajustes necesarios en los audífonos.

 

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