Consejos para cuidar la salud del oído en verano

Consejos para cuidar la salud del oído en verano

Consejos para cuidar la salud del oído en verano
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Los baños en las piscinas y playas, los conciertos y festivales y los vuelos en avión son algunas de las actividades que se realizan de manera más frecuente en verano y que pueden dañar la salud del oído, evitar lesiones y la pérdida de capacidad auditiva sino se toman una serie de precauciones. Por ello, desde Quiero Oír te ofrecemos unos consejos para mantener en buen estado la audición y prevenir posibles problemas en los oídos.

Cuidado con las aguas contaminadas que puedan entrar al oído

Bañarse es la actividad por excelencia durante el verano. El calor y las altas temperaturas de los meses de julio y agosto invitan a tomar un chapuzón de vez en cuando para refrescarse. A la hora de tirarnos al agua, es recomendable bañarse en zonas preparadas o destinadas para ello ya que con ello se garantiza que la calidad de las aguas es óptima para el baño.

Con ello, se evitará que agua contaminada con gérmenes o bacterias pueda afectar a nuestro organismo, en especial a los oídos. En esta época del año, si no se extrema la higiene y el secado del conducto auditivo, se puede acumular agua que sirva de caldo de cultivo de infecciones que pueden causar dolor en la zona e incluso pérdida auditiva o patologías como las otitis.

La otitis de nadador es una infección del conducto auditivo externo que se produce por las bacterias que se encuentran en el agua, más abundantes en zonas de agua no tratada como ríos, mares y pantanos.

Evitar los ruidos intensos de conciertos y festivales

La época estival también es el periodo en el que se celebran más conciertos y festivales de música para el disfrute de todos los asistentes. En estos acontecimientos, es habitual que el volumen de la música sea muy elevado. Tanto que incluso puede dañar el oído. En estos casos, lo recomendable es reducir la exposición a estos ruidos intensos y de forma prolongada, colocándose a una distancia prudencial de la fuente de emisión, como los altavoces. Incluso, se puede recurrir al uso de tapones.

Por ejemplo, un ruido de 80 decibelios de intensidad puede ocasionar un daño notable al oído, provocar acúfenos y causar una considerable pérdida auditiva.

Si a pesar de estas medidas de prevención, los problemas de audición persisten o se prolongan, lo mejor es acudir a un experto para que diagnostique la causa del problema e indique el tratamiento más indicado.

Buceo y otras actividades acuáticas ¿cómo afectan al oído?

Una de las actividades más practicadas durante esta época del año es el buceo. Este deporte tiene un riesgo considerable para los oídos ya que los cambios de presión que se producen durante la inmersión y emersión pueden dañarlos de forma muy grave. Así, las personas que practican este tipo de actividades tienen que prestar especial atención a la compensación de la presión y conocer la forma en la que se realiza este proceso de forma correcta.

Además, hay que recordar que en el caso de que se sufra de algún tipo de catarro, refriado o alguna otra patología que pueda afectar a los oídos lo más adecuado es posponer la práctica deportiva para otro momento.

Cambios de presión en el oído en los viajes en avión

Una situación parecida la suelen padecer aquellas personas que practican paracaidismo o que vuelan en avión. Del mismo modo que la inmersión en el mar altera la presión de los oídos, la subida a cientos en metros en la atmósfera supone una alteración similar en este órgano.  De hecho, las personas que suben montañas, practican paracaidismo o toman un avión es habitual que sufran taponamientos o que tengan esa sensación en el oído.

Para compensar estos cambios de presión, y siempre que no exista otra patología como causa, es suficiente con realzar unos pequeños ejercicios que ayuden a liberar presión en la trompa de Eustaquio del oído como tragar saliva, masticar chicles o tomar caramelos.

No obstante, a pesar de estos consejos para cuidar la audición y los oídos en verano, lo más adecuado, al menor síntoma de molestia o pérdida de capacidad auditiva, es acudir a un experto que evalúe el estado del oído y diagnostique los posibles y problemas.

 

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